16 -   Y SIN EMBARGO...

 

Y sin embargo,

mientras gruñe la canción de la ira

corriendo entre las bocas de fuego,

mientras las bombas salpican

con ritmos de luto a todos los pueblos,

mientras va cesando la canción de la esperanza,

he descubierto en mis ojos limpios

un brillo de aire encendido, de susurro,

casi una lágrima agazapada y perdida,

una lágrima sola y romántica.

 

(Esa lágrima romántica...

Cuidado, táchala, estaría mal vista.)

 

Hay que adaptar la voz, gritar en equipo

con los hombres del siglo,

gritar que hay poco pan, que las guerras

de los hombres orondos son injustas,

que no hay libertad...

Y sin embargo aún desafina mi voz

y se hace arrítmica en el coro del siglo,

aún mi garganta enciende un canto distinto

de rosas cortadas y pájaros solos,

un canto muy suave

que se pierde en las voces de fuego

del coro del mundo.

 

(Esa lágrima romántica...

Cuidado, mi amigo. Las bombas

siguen dejando huérfanos

y hay hombre sometidos

en el yugo del rico.

Olvida ahora esa lágrima...)

 

Y sin embargo :

mi lágrima brota de nuevo

entre los gritos adversos y las voces

que claman justicia

por el amor roto de una niña,

por la ilusión tronchada de un ciego,

por el canto silenciado de un pájaro,

por el jardín que se llevó el progreso,

por todas las flores deshojadas

       en la lucha diaria del mundo.

 

    

       LUIS E. PRIETO

 

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