21 -    PERDONAD

 

Siento en el alma

una herida abierta,

sangrante,

honda y profunda,

que deja todo mi ser

descabalado, sucio y confuso.

 

Perdonadme:

que me perdonen todos

por creer en la utopía,

por bajar la cabeza y silenciar

las razones que tienen que estar ocultas.

Perdonadme:

estoy cansado y vencido,

derrotado y triste

de ir cantando ilusiones,

de comunicar sueños,

de desenterrar amores.

 

Pero cerrará la herida

y seguirá la vida para todos:

para los que nos equivocamos

cotidianamente en el combate;

para los que aciertan,

simplemente,

por jugar con cartas marcadas;

para los que desde el silencio

observan, callan y aplauden

cuando es necesario aplaudir

y está bien visto;

para los incrédulos y los limpios,

para todos.

 

Mientras tanto, perdonad,

perdonadme todos,

pero espero no quedar moribundo

en el viaje y seguir

comunicando sueños,

amamantando amores,

equivocándome hasta el fin.

 

Perdonad: pero ahora no puedo

          luchar mucho más...

 

 

          LUIS E. PRIETO

 

Índice