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2-
El camino que me queda y
que te queda
lo quiero irreverente y
terco...
Voy a doblar azucenas
con la punta de mi espada
inexistente
para que juegues al
escondite de colores
con un arco iris entre
los dedos.
Quiero que tu pasees a
los lirios
y nades con los peces de
los mares
mientras me cantas entre
sueños vaporosos
canciones de pretéritos
perfectos.
El camino que te queda y
que me queda
lo quiero
solidario y desquiciado...
Dejaré que mis sueños se
derramen
por los rincones más
lúgubres del orbe
mientras tus brazos
apuntalan a mis manos
y tu pañuelo va enjugando
mis fracasos.
Yo daré mitad de cuarto
de sonrisas
a tus cascabeles
predilectos y tenaces
para que el ritmo no cese
ni decaiga
mientras navegamos juntos
por el cielo.
El camino que nos queda
ha de ser irreverente,
terco, solidario,
desquiciado...y
totalmente irrepetible.
LUIS E. PRIETO |