SEIS DE AGOSTO
Se han quemado los pájaros de la mañana.
La gran bola de fuego y odio va devorando las carnes en un ensayo del infierno de los hombres.
(Misión cumplida, señor presidente)
Las cenizas de los huesos recorren los ojos de la Historia.
Los perros beben el plutonio que se derrama en las aceras.
(Enhorabuena, coronel: la patria se lo agradece)
No hay tiempo ya para retroceder al estigma de la ira que se apodera de la memoria indefensa.
Monstruos de mil cabezas ajustician a los niños del futuro firmando sangre y podredumbre sobres sus cunas.
Buda se ha quedado sin ojos y sin manos.
Un hongo de muerte se plantó sobre Hirosima.
-A la memoria de la masacre de Hirosima-
Luis E. Prieto