-
Te cortarán la libertad de poder elegir tu funeral,
Juan.
-
¿Pero qué dices, Alonso? Hace tiempo que elegí ya mi
funeral. Ahora elijo solo una forma de matarme o de curarme dando carnaza, de
paso, a los fabricantes.
-
Hoy he ido a apuntarme a la Lista, Juan.
-
¿A la de Somalia (1) o a la de las Madres de Mayo
(2)? ¿O acaso a la de los vengadores del Nepal (3)?
-
Vamos, Juan, no frivolices: me he apuntado, como
sabes, a la Lista de Zúñiga (4). Era mi obligación moral para contigo.
-
Tu obligación, Alonso, no era apuntarte para
inocularte los virus. Podrá haber sido tu devoción, cosa que no sé si
agradecerte, pero desde luego no era tu obligación. Tu obligación y la mía es
comernos la vida que nos queda a bocados rabiosos...
-
Exacto, tu lo has dicho: la vida que nos queda, o
que te queda. Porque tus defensas inmunitarias siguen bajando y los linfos-T
(5) subiéndote. Juan, parece que a veces te olvidas del SIDA.
-
Desgraciadamente no, aunque me gustaría quitarme
esta losa que me empuja desde hace ya más de diez años. Pero no estoy dispuesto
a mediatizar toda mi vida en torno al virus asesino. Al fin y al cabo este fin
de semana han dejado de existir, tan solo en las carreteras de nuestro país,
más de 40 personas que nunca conocieron el virus, ni los linfocitos-T, ni
siquiera las autovacunaciones de Zúñiga y sus muchachos. Seguro que eran
respetabilísimos ciudadanos de una sociedad correcta y respetable.
-
Juan: no mezcles historias. Esas muertes son
horripilantes y estúpidas, pero no han vivido amenazadas con el asesino
silencioso.
-
¿Y eso las hace mejores o menos duras, Alonso?
-
No, mejores quizá no, pero socialmente más
honorables estoy convencido.
-
Lo que sucede, mi amigo, es que en el fondo no eres
más que un homosexual con complejo de culpa. En el fondo tu también piensas que
Dios nos está castigando con una plaga, al estilo de las plagas de la Biblia
(6). En el fondo, Alonso, no eres más que un sicario vergonzante del Vaticano
(7).
-
No hay razón para que me ataques así, Juan. Sabes
que estoy contigo porque te quiero. Sabes que estoy enamorado (8).
-
Pues no lo sé, Alonso, pero sí creo que eres
bastante sincero al decirlo y hasta al pensarlo. Otra cosa es que sea verdad, o
simplemente, que tu vena masoquista de gay vergonzante te esté pidiendo paso
desde lo más profundo de tu subconsciente (9).
-
Lo que tu digas, Juan, pero sigo pensando que a
pesar del Consentimiento Informado (10) vas a correr un riesgo demasiado alto.
-
Solo vivir, Alonso, ya es correr un riesgo demasiado
alto. Y si además vives con una enfermedad ruin y traicionera, el riesgo se
multiplica exponencialmente. Necesito creer que puede haber una salida, Alonso,
aunque las multinacionales (11) se beneficien con mi sangre en miles de
millones de dólares. Me lo debo a mi, y se lo debo también a los miles de
enfermos que son y que serán todavía durante décadas.
-
Tu sabrás, Juan, el riesgo es tuyo...
Notas del Escribidor:
1-
País que debe andar por África y donde las
gentes se mueren de hambre, de soledad y de miseria. Donde además se destrozan
a las niñas porque los Ulemas así lo soñaron y lo interpretaron en nombre de
Alá.
2-
Asociación de señoras bastante enfadadas porque
perdieron a sus hijos y a sus nietos en una guerra sucia y puñetera. Dicen que
se les está pidiendo el Nobel de la Paz a pesar de que a su presidenta, la
señora Bonifacci, no ha mucho tiempo, no se le cayeron los anillos apoyando la
Lucha por la Liberación que lleva a cabo el grupo terrorista ETA.
3-
País vecino de India y donde, quizá por su
altura o por su magia encantadora, las armas automáticas se disparan solas
haciendo una verdadera escabechina real, probablemente muy saludable para el
pueblo y para la inteligencia, aunque la familia Rana (y no va de broma) sigue
manipulando la vida y milagros de este bellísimo país.
4-
Médico hispano-norteamericano, presidente de
Médicos para el Sida, y que aboga por la autoinoculación de virus VIH atenuados
para intentar conseguir una vacuna curativa.
5-
Dícese de los linfocitos cargados con material
retroviral de VIH y que sirven como pronóstico de la enfermedad.
6-
Libro de Relatos, de autor anónimo, y que es uno
de los libros más leídos, o vendidos, de la historia de la literatura mundial.
7-
Se trata de un Estado fantasma con proyección
espiritual y dominios y economías absolutamente terrenales. De difícil explicación
en lo pragmático, ocupa una parcela virtual dentro del Estado Italiano.
8-
Dícese de aquel o aquella que sufre un proceso
contagioso, de origen seudoparanoide, y que suele ser endémico entre la especie
humana. No se le conoce cura aunque en muchas ocasiones no suele producir
secuelas.
9-
Estado metafísico que un tal Freud se sacó de la
manga para explicarse, y explicar a los científicos, sus tormentuosas
relaciones con su madre. Tuvo el señorito tanto éxito que creó una doctrina y
multitud de apologistas y detractores que siguen viviendo del rollo aún hoy en
nuestros días.
10-
Llámase a un documento draconiano que a pesar de
los riesgos no tienes más remedio que firmar porque los riesgos de no aceptarlo
son aún mucho más palpables y seguros, y porque hay que aferrarse a la
esperanza, a la suerte, e incluso a la ciencia para no hundirte o
autoeliminarte.
11-
Curioso sistema empresarial, originario del
siglo XX, en el que no existen dueños conocidos ni palpables, ni territorios
administrativos ni geográficos, y cuyo único y exclusivo fin es la
productividad y las ganancias, a costa de lo que sea y de quien sea. No tienen
patria ni banderas conocidas, lo cual podría ser incluso bien interesante, si
no fuera porque sí tienen un objetivo único y exclusivo: las ganancias. Son
intrínsecamente perversas.
7-6-2001