No, no me digas nada...
Déjalo ahora,
me caerán lágrimas saladas
y no estoy receptivo para el odio...
Negro y rojo. Ausencias que de tanto entender son ya
partes de mi vida. Silencios y mentiras. ¿Acaso nos es obvia la vida de tanto y
tanto repetirse y hacerse daño? Aunque todas las razones, al fin y a la postre,
siguen siendo razones cargadas de motivos, o, quizá, motivos que se apoyan en
razones para sentirse seguros y explicables. Es absurdo el dolor y el daño. O,
a lo mejor, no hay dolor ni daño: solo tristeza, decepción, fracaso...
Evidencias que no quieres entender a pesar de los años ya acumulados a tus
espaldas. Evidencias que te niegas a aceptar aún sabiendo que siempre terminan
ganando.
que ronronee mis sueños vencidos
porque sé que volverán las luces
y las sombras solo rozarán
los flecos de mi alma.
Rojo sobre negro. Fobias y filias sin medida, sin apenas
intermedios, porque el gris es demasiado sobrio para el canto. ¿Cantar? ¿Para
qué y para quienes los cantos? El ácido me llega a la garganta porque no estoy
en posesión de todos los refuerzos que necesitaría para la lucha que deseo y
que aborrezco. Habrá que olvidar, cambiar el bio-chip y colgarse o meterse en
el armario del tiempo y de las ínfulas eternas. El armario siempre es un escudo
y un refugio, un consecuente cómodo y preciso para el miedo.
para sentirme vivo y despierto,
participio presente y constante,
interrogación imperfecta y leal.
Gris. Al final el gris es el contrasentido de la esencia, la locura de la imagen. Ni a la derecha ni a la izquierda. El centro sobrio y no ofensivo: tranquilo, consecuente, blandito y agradable. ¿Para qué te vas a salir del círculo concéntrico? Se notarían tus amores y tus sueños. El gris es el armario y el deseo de tranquilos episodios. Comunicaciones amables, sin críticas, ni juicios paralelos. ¿Será que el círculo es intraspasable?
Traspasos de silencios:
voces que me llaman y me cantan
desde más allá del infinito.
Silencios que me animan y me ruegan.
Islas de delicadas indelicadezas. O de indelicadezas delicadas y precisas. Porque todas las razones son buenas y válidas. ¿Incluso las mías? El rojo, el negro y el gris. Y, si acaso, todo un arcoiris de diversos armarios: abiertos, medio abiertos, cerrados, escondidos, silenciados. La paz y la palabra. El pragmatismo del hacha, el sabor amargo de la sangre, el dulzón del egoísmo, el agridulce del miedo. Todos los sabores son inútiles y necesarios: solo el de la muerte es imprescindible y nada reversible. Pero no solo la muerte física. Hay demasiadas muertes, demasiados colores, demasiados sabores, demasiados armarios.
Colores,
armarios de todos los colores
como mis coplas encerradas:
ahora me desangro imperceptible.
24-6-2001
Soliloquio de Aletse
(Respuesta a Soliloquios en el Foro de Sensibilidades)
Hoy abrí los ojos a una mañana nuevecita, nuevecita... Una página en blanco, en
la cual elegiré plasmar colores tenues, como un lila, un rosa o un amarillo
pastel... o me vaya a los anaranjados fuertes, incandescentes... O tal vez me
sumerja en un azul, profundo... No lo sé, hoy es un día que se me antoja,
simplemente, bello...
Prendo mi PC. Me encanta escuchar música mientras me arreglo para irme a ganar
el bendito pan del día. Escojo entre mi álbum de música y selecciono esa canción
que no he dejado de escuchar una y otra vez desde la tarde anterior... un
verdadero regalo...
(La letra, poesía pura... La música, suave... como un tango... Pero no es
tango... ¿o si? "Sucedió que en tu frío, arribaste a mi puerta, y en mi corazón
de hastío, encontraste el calor... Te dejé mi costado, de mujer atufera, y de
mientras la noche afuera, disfrazaba el temor... ¡Qué sencillo es quererte!, me
decías bajito... Y tu boca me buscaba, mi amor, escondites bajo el sol"... me
estremezco...)
¿Qué habrá en el foro? ... ¡Ah! Ese gusanito con cara de tentación que siempre
se hace presente con su sonrisa simpática y ojitos de "yo no fui”... Ok, ok...
tengo unos minutitos... Entro al foro... ¡Ay!, más escritos y aún no termino de
comentar los otros... Tampoco le he dado las gracias por sus comentarios a
Manuel, a Geo, a Ara, a Rodolfo, a Rocío, a Luis. ay.. ¿A quién más? De seguro a
la mera hora olvidaré a alguno... Que no se me olvide decirle a Lola que su
poema Tierra Seca se me atoró en la garganta... ¡Ah! Otro poema de la Taty! El
de anoche... qué hermoso... SOLILOQUIOS de Luis... hummmm, ¿será poema, relato
o...? Lo abro...
(Vuelvo a cerrar los ojos... "... y quisiste quedarte, y quemarte en mi
hoguera... Te desesperó la espera, amor... se fue apagando la pasión... Dime si
aún me recuerdas en tus naufragios de sangre y sal... dime si no te muerde la
soledad... Sucedió que una noche, de alacranes y estrellas, me regalaste tu
huella y con ella el adiós... Me dejaste palabras, risas, versos y heridas, y
ese sabor en mi vida, es el sabor del dolor..." Hago un esfuerzo sobrehumano de
zafarme de la magia de la música y vuelvo al foro...)
Ahora tengo ante mis ojos SOLILOQUIOS... ... Dolor...
Leo su prosa que por su contenido intuyo escribió sin más ni más con tinta de su
corazón... con la urgencia de plasmar en su papel un grito... Inevitablemente
pienso en los preciosos relatos que Xavier nos ha estado compartiendo
últimamente... fantasía realidad, realidad fantasía... relato poesía, poesía
relato... Pero con la diferencia de que Luis habla de un hecho concreto, real,
pues dice, "Escrito literal que ha llegado a tumbos a mi correo... " Me
pregunto... ¿por qué ha llegado a tumbos? ... ¿El (la) que se lo envió a Luis lo
pensó una, dos, tres veces antes de mandárselo?... Siento un pincelazo
ajeno-gris en mi hoja blanca, que con la música y sus versos ya esbozaba un
bello paisaje... porque juzgo al pensar que esa persona que le reenvió eso a
Luis no lo pensó lo suficiente... o sí lo pensó bien e hizo lo correcto... ¿ El
primer párrafo es un anónimo? ¿O parte de una conversación? Si es un anónimo...
qué poca, no puede ser... Si es parte de una conversación, no me convence...
Será que nunca he confiado en los textos fuera de contexto... Tal vez si
conociera el texto completo, desde su hola y adiós... de otra forma, seré la
última en lanzar la piedra...
(... dolor... dolor... y decido cerrar otra vez los ojos por un minuto... "Dime
si aún me recuerdas de sangre y sal, dime si no te
muerde la soledad... Sucedió que una tarde de palomas ya muertas, apareciste en
mi puerta, ya cansado de soñar... Y en mis brazos de hoguera, declinaron tus
ojos, y tu sombra y mi sombra, amor, se adentraron en el mar... Y tu sombra y mi
sombra, amor, se perdieron en el mar..." Una lágrima se escapa de mis ojos...
¡Vamos! Me digo... ¡Hoy decidiste pintar colores brillantes¡ Es brillante, me
contesto... es brillante... y moja...)
Vuelvo al escrito de SOLILOQUIOS... y al terminar de leerlo me pregunto
nuevamente porqué el dolor puede producir cosas tan bellas... Siento vergüenza
al reconocer que casi agradezco que haya pasado lo que pasó, ya que de otra
forma Luis no habría escrito, lo que a mi juicio, es la MEJOR prosa poética de
su vida (al menos de lo que yo le he leído), es tan bello... Habla de tres
colores: rojo, negro y gris... habla de clósets... habla de heridas que tarde o
temprano sanarán... (¿Las heridas del alma... realmente algún día sanan?)...
Identifico su gris como mediocridad, el ceder ante la verdad, la autenticidad...
tal vez un "Me rindo a la paz, guardo las alas... es la única forma de salvar el
pellejo”... Vaya, es una voz mía y no la recuerdo con exactitud...
(Decido poner nuevamente... "Sucedió que en tu frío, arribaste a mi puerta... "
y pienso que si la vida fuera realmente de tres colores, tal vez fuera más fácil
todo... rojo, negro, gris... rojo, negro, gris... Pero la vida es un arco iris
donde su gran gama de colores se entremezclan unos a los otros
imperceptiblemente... Ni siquiera el blanco y negro tiene una línea
perfectamente visible, divisible, y es exactamente en esta línea confusa, donde
se producen los más grandes dolores. La intrínseca lucha del hombre en su
dualidad. Hay etapas en nuestra vida en el que predomina más un color..."... Qué
sencillo es quererte, me dijiste bajito... " ... Qué sencillo es amar...)
¿Qué es amar?
El liderazgo no es fácil... pues liderazgo sin autoridad no es liderazgo... Sé,
por propia experiencia, que para ser líder se
necesita de un gran escudo contra los dardos de las envidias, los chismes, las
intrigas... Es desgastante... pero es parte del paquete que uno decide
afrontar... Pienso en Luis... pienso en el tiempo que tiene que invertir en
leernos a todos, analizar los escritos y dar su opinión... Pienso que tiene a
fuerza que racionar su tiempo para poder hacerlo y que por eso es tan directo,
frontal, no se anda por las ramas... A mí en lo personal me han llegado a herir
sus palabras, o su falta de ellas... pero me digo... ¡vamos, nena, tienes que
superarlo! ¿Quieres aprender, no? Y a veces pienso que inconscientemente busco
la aprobación de "papá". Tienen características muy parecidas... tal vez por eso
la trasmutación sicológica... tan tierno, y a la vez,
duro............................. (pienso...)
(... la guitarra, las maracas, el violín... "Decidiste quedarte, y quemarte en
mi hoguera... " De veras, de veras... a veces qué
difícil e incomprensible es la vida...) El atardecer ha dado paso a la noche...
Reviso mi hoja del día... No, no... no sólo lo que decidí pintar está
plasmado... Nunca lo está... Mi libro inconcluso está impregnado de imprevistos,
milagros, sorpresas... A veces hermosas, y a veces no... Es cuando comprendo que
no es "mi libro", sino que son capítulos aislados de un sólo y
gran libro que es la vida... y pienso, que a pesar de todo, la vida es bella...
Aletse
aletsse_mx@yahoo.com.mx