AHORA
(para Mar)
Ahora
he sabido de la soledad del trueno
que grita amenazas de tumbas
en el cementerio de los oasis.
Es inútil
que el mar murmure
el lenguaje mecánico de los cataclismos
si el rayo se convierte en eco de sombras
al diluirse en la tierra
de los hombres sin rostro.
Insistiré
en desvelar el corazón de la sangre
que se coagula en las arterias de los días
entre asesinatos preventivos y alacranes sombríos
mientras la rutina reparte odios
en loterías marcadas.
Sé que mi voz
no alterará el silencio solemne
de los desesperados del hambre y la lujuria:
se romperá
en hojas con sabor a plomo o a reptiles.
No hau futuros
en el canto herido de la noche gris
cuando el dolor se viste de princesa sin zapatos…
Luis E. Prieto
Octubre-04