AL FINAL DEL DÍA
(para Mar, como respuesta a De luto)
Seguirás tomando wisky
mientras las tripas de los conjurados
se convierten en chocolate del loro.
(La caja tonta
ha vuelto a resoplar sangres imperfectas
y basuras cotidianas
mientras se dinamitan pólvoras de Judas
en los comedores del cielo)
Mil palomas de alas grises
han volado hasta el corazón del mundo
con bonos-al-portador en el pico:
las tumbas son menos lúgubres
si se riegan con belluga y champán;
los muertos muchísimo más convincentes
si cotizan en las bolsas de valores.
Al final del día
habrás aprendido a recomponer la luz
en un archivo de mentiras
oculto en el disco-duro del dolor
para solaz de navegantes sin sed.
(Una decena de martinis
servirán para sofocar el polvorín
con hambres obsoletas y procaces)
Luis E. Prieto
29-1-2004