A NADIE
(poema navideño)
Herido al sol
el hambre…
Espejos que se curvan
atragantando verdes y negros
con luminosos para el júbilo.
Vuelve a nacer el mundo
hasta repetir
el lamento de las enredaderas
que se abalanzan contra la muerte.
A nadie importa
si el miedo ahueca la vida
en los ojos de los que sufren,
a nadie
se le van apagando rótulos
en los escaparates del amor comprado,
a nadie le duele
el dolor vacío.
Sólo
panderetas y alegrías
para celebrar
el mito de la resurrección
o el solemne canto de la esperanza.
(Aún
no se ha quebrado el murmullo que llora
el silencio de las voces)
Luis E. Prieto
Diciembre-04