CADA TARDE
Nubes…
sé que me esperan sonrisas
apagando las muecas de la tarde agreste,
que mis manos
buscarán extremauciones detrás de limbos
donde los enigmas se funden con la muerte sin reservas,
al otro lado del dolor
y de la esperanza confusa.
Cada tarde
se me cubren los ojos de moluscos
y de claveles sombríos,
rompo
sangres desterradas
con besos aprendidos de equilibrista feliz,
destierro sabores
de azafrán oculto y montaraz,
des-curo mariposas
que se tornan en libélulas mortíferas
en cada amanecer estéril.
Cada tarde
me convierto en taumaturgo de los días
que buscan primaveras inservibles
para retomar la magia de lo eterno.
Y cada tarde sé que sólo soy
manipulador de consuelos y de nubes,
mago de tiempos que desesperan la fe
de títeres sin voz…
Luis E. Prieto
8-2-2004