DISPAROS Y OJOS
(a la matanza de Beslán, Osetia del Norte)
Ojos de ira
en las espaldas asustadas
de la escuela
mientras Alá es bendecido con sangre y bombas
y el vómito desparrama miedos
en disparos de odio.
Sangre.
La sangre de todos los niños del mundo
retomando revanchas de libros
y fiestas en negro y ocre.
Verdades como disparos
en los uniformes de las milicias absurdas
y en las bocamangas de los despachos solemnes;
disparos en las nucas infantiles
que los dioses de la rabia
van cantando con la bendición
o el silencio de los hombres comunes,
con el asco callado de los espías
y los talibanes sombríos.
Niños que parirán
obuses cargados de rojo,
espoletas retardadas con la voz
rota entre la herida y la farsa estéril,
discursos de tambores y platillos,
sepulturas de tierra y patrias sin iris
en los rostros de la muerte cruel.
Sangres, sólo absurdas sangres
de niños sin galones ni medallas…
Luis E. Prieto
Septiembre-04