¿DÓNDE?
¿Dónde se esconden los nenúfares?
¿Dónde el mar,
la brisa que riela,
la tramontana del tiempo
confiscando paredones sin relieve?
Acaricio las palabras
que se funden en dolores inservibles
al socaire de las olas
perdidas en maremotos de lujurias.
Y sé que soy
más fuerte y poderoso
que la ardilla de mis árboles fecundos,
más débil y más frágil
que la roca que modela mis fracasos.
¿Dónde se han escondido
las caricias y los besos, los días
de primaveras y flores,
las tormentas del dolor,
las lluvias de manos y de luces,
las promesas alargadas del estío?
Luis E. Prieto
Junio-04