DUELE EL VERDE
Desdibujo el contorno
de las verdades.
Las algas me inundan los pies
desde el vértigo
de los caminos que se abalanzan
hacia los labios de la noche.
Duele el verde
de los ojos vacíos,
el gesto en la boca muda,
el mohín de los días
acuciando odios impuros
entre las babas de la muerte estéril.
Cuando la tarde se vista de princesa
escaparán lluvias y jazmines
de los huecos de las manos,
y vendrán
mariposas negras y azules
a reiniciar los vuelos
de los condenados a la voz
que se pierde en los espejos de las sombras.
Duele el verde aún
cuando los alacranes se suicidan
en la primavera feliz.
Luis E. Prieto
Mayo-04