ENCONTRÉ TUS OJOS
Encontré tus ojos:
rocé pentagramas en tus labios
cercanos al límite impreciso
de los besos abrazados.
Palpé
el aire compungido de tu piel lejana
abierta al misterio de la voz
que se refugiaba en las cuencas inservibles
donde el mar jugaba a ser estrella.
Y sentí
millones de máscaras silentes
bailando al ritmo confuso de la noche
que se abría en la distancia de las risas
ungidas por la magia de las horas.
Entonces supe
que había rosas en Febrero
esperando salitres de futuros.
(Y supe del poniente del dolor
robando caricias en madrugadas-medusas)
Te tuve con pasión,
juntando palabras y silencios cada día…
Luis E. Prieto
14-2-2004