ENTONCES SERÁS LIBRE
Sé que lloverán nuevas estrellas
en los besos mutilados por el horror
del fuego.
Que nuevas singladuras
dibujarán dolores imprecisos
antes de que la lluvia ampare
el calvario de las tormentas de azufre.
La noche
me traerá susurros
convertidas en luciérnagas resplandecientes.
El día
te hará nacer
ilusiones vestidas con túnicas de carmín
y porcelana.
Y cuando me mires en los ojos,
cuando
predigas el fin de los silencios y las horas,
cuando entiendas los secretos de la vida,
renacerás desde las sombras como una virgen
amamantando a cachorros sin labios para mamar.
Entonces serás libre para la luz
que se oculta en los rincones sombríos.
Entonces serás testigo de un sol
que se pudre entre esperanzas de terciopelo y confeti.
Luis E. Prieto
26-1-2004