EN TU RECUERDO DE LOS DÍAS
Ahora recuerdo
el diván de los castillos sin almenas
y la sonrisa impúdica de las mariposas
que retornaban del poniente.
Nunca pudiste decir
manos vacías,
corazón de nácar
o sombras que no desbordasen
los límites de la sonrisa estéril
en el gabán de los sueños incorruptos.
Volaste como un pájaro
sin más aire
que los pulmones de unos ojos
prestos para el combate de títeres
entre amores y dolores,
acaparando todo el mar entre los labios.
Soñar
ha sido el universo de tus nostalgias
que se fueron al combate azul
con las marionetas del pasado invicto
escondidas en los pliegues de un estío
con requintos de muñecos y guadañas.
(Ahora
llegarán los días dulces
para restañar el lento amanecer
de una voz
que se reparte en el silencio de las lágrimas de azúcar)
Luis E. Prieto
Diciembre-04