ME RECONOZCO
Me reconozco
en la voz del cántaro sin agua,
en el ulular
de las sirenas que rugen
dentelladas en la noche
con incisivos tardíos.
Habito la luz
del payaso de mil caras
con sobredosis de furias
y de ternuras espesas.
Abarco
la soledad de las gargantas vacías
y el dolor
del rayo acariciante
que no cesa ni retorna.
Renuncio
al escondite del futuro
como un navegante sin red
en océanos descubiertos
a punto del grito infértil.
Me reconozco
sal y nube, montaña y aire:
arena y oasis.
(¿Podrás tú reconocerte en mí
ahora que voy destetando suspiros?)
Luis E. Prieto
Noviembre-04