NO PASARÁN LAS GARGANTAS
No pasarán
las gargantas que no gritan
las calmas satisfechas
en las que la vida se funde sin crepúsculos.
No pasarán: terciopelos
sin costuras ni dobleces
jugarán a ser piedras enfangadas
al otro lado del límite impreciso
donde se rompe el muro de cristal y rojos.
Y yacerán los mensajes
en el fondo insoslayable de la duda
que cohabita con la muerte semidulce:
los hombres hoy
habrán de buscar
el manto oscuro de los días
más allá de silencios programados
por escribas que tosen azufre desde despachos impíos.
Mi tierra es
un volcán que se agita en los trasfondos previsibles
de miles de fracasos por parir,
luminarias donde se arropan los misterios de la voz
hundida en versos acallados por los dioses.
No pasarán, nunca podrán reconvertir
el miedo al fracaso de la herida púrpura y falaz
que asola nuestros iris…
Luis E. Prieto
17-2-2004