¿QUIÉN?
¿Quién ha sacado a volar las palomas
desde sus jaulas trasparentes?
¿Quién liberó a la lluvia
de los intestinos de nube y barro?
Destino de encrucijadas
entre el dolor y la niebla
al pairo de los fantasmas oscuros.
Sólo la voz,
oculta en los recodos del día,
va devorando caminos predecibles:
no barrunta
la perplejidad de los gozos,
no clava aguijones
en esperanzas furtivas,
no cubre
de salivas o besos atardeceres vacíos.
Saltimbanquis
que aguardan la bendición de la sangre
a la espera de la herida aprendiz
en una muerte sin esteros.
¿Quién
repartirá
el azul
del arco-iris?
¿Quién
re-armará a la esperanza en un obús
con pólvora de primaveras y abrigos…?
Luis E. Prieto
Noviembre-04