RAGA
Atrapo el color de los luceros
y pinto de rosa la esperanza.
Y sé que soy navegante
de abriles interpuestos en lujurias
al borde de mantras sin columpios
donde balancear futuros de primavera y carmín.
El sitar
sabe del perfume del odio intercalado
a golpes de timón
en noches de azúcares podridos por la gula
con hambres victoriosas,
a golpes
de verdes imperfectos en cámaras ardientes
que retumban adioses de papel.
¿Será esta raga sin perfiles
consuelo de la sangre que alimenta
a los dioses profanados por el mundo?
Se que fui
payaso de noches en derrumbe
más allá
de besos complacidos o voces de satén:
ahora voy
a reventar la ira del miedo a los espíritus…
Luis E. Prieto
23-2-2004