SE DESHACE EL TIEMPO
Se deshace el tiempo
en los avatares de la historia ardiente
que solicita del mar
el permiso incólume de sus presas.
La voz
se quiebra en los trasfondos
del miedo impenetrable;
ruge el dolor en los rincones
de un cementerio impúdico
acostumbrado a la muerte cotidiana
o al desaire de las horas.
Reverberan aún los días
en los espejos de la tarde feliz
que no sabe ni de ausencias ni de flores.
Una luz
-desolada de futuros-
va corrompiendo la esperanza del amor
al amparo de mil notas y un “quejío”.
(No sirve el blues
para reponer “soleares” heridas)
Luis E. Prieto
Octubre-04