ÁFRICA
Presiento el tan-tan
del agua, el rugido sin voz
de las lanzas verdes,
la selva prometeica y desolada
retumbando enigmas:
sangre negra, sangre abierta, sangres…
El rugido acallado
de las fieras domesticando perfiles
de coca-cola y limosnas,
el hambre secular,
el odio,
el olvido y el miedo,
la compraventa de temores
en el mercado del sexo oculto
que reniega de la tierra.
Estás ahí,
África insomne y fértil,
esperando que amanezcan luces
para robar tus sueños de marfil
y tus lágrimas de luna.
Y aquí yo:
llorándote desde el dolor soez,
compartiendo negocios ocultos de tahúr
con las cartas marcadas de los negreros sombríos…
Luis E. Prieto
Marzo-04