Poemas del 2005                 Poemas del 2005

 

EL ÁNGEL Y EL HOMBRE

 

El ángel dijo: serás como el viento, a veces calmo, a veces tumultuoso y profundo; tus sueños no pagarán impuestos de peaje, pero los parirás con dolor y dudas, acariciando y desacariciando fantasmas y sonrisas.

 

Ya no nevaba

y las altas avenidas de la noche

sonreían en duermevelas

ocultando los silencios tras las luces.

 

El mar

olía a sierra fecunda

desde los miradores de los picos solemnes

que se desnudaban en el frío.

 

El hombre acarició su barba , guardó en el macuto su hacha de talar miserias, repasó las estrellas  y las nubes, esbozó una mueca tan larga como su cansancio de tiempo, y puso rumbo indefinido hacia el poniente: presentía que no encontraría ya nunca el amuleto que se perdió entre las altas voces y los escenarios de crema.

 

Sentía

cómo los caminos del agua

se iban difuminando en gris

desposados de matices

entre el negro y el ámbar.

 

Y retomó

del estiércol antiguo

el olor a azucenas marchitas

ocultándose en los miradores del cielo

para no penar en sollozos.

 

El ángel recalcó: serán un interrogante perdido en las calles del amor; acatarás la sangre que se derrama en los costados de la vida; dolerás la insatisfacción de saberte distinto y de sentirte juzgado por enanos sin nombre y sin memoria; y tendrás que avergonzarte, a menudo, de tu sexo cruel y prepotente.

 

Y el hombre dijo: sea la voluntad del tiempo quien dictamine el porvenir de las rosas...

 

(Y se tapó la cara para no verse reflejado en el camino sin huellas)

 

Luis E. Prieto

Diciembre-05