DESDE EL BORDE
Desde el borde de los silencios
me llega tu voz cansada de guerras:
ajorcas
agitadas
para acallar
el miedo
a la soledad del aire;
maremotos
silentes
en la circunferencia
inútil
de tu vientre de jazmín.
Nadie entonces
celebra la palabra oculta,
nadie
destripa la voz
de las marionetas muertas en el combate
del sexo contra la herida:
sueños de papel
para repudiar el dolor altivo
que naufraga en los escaparates del día.
Solo a veces el mundo
redime el corazón ajado
renovando la luz
con las lágrimas de las princesas que sufren.
(solo a veces...)
Luis E. Prieto
Octubre-06