DE LOS DÍAS DEL MIEDO
De los días del miedo
se atiborran de sed los alacranes del estómago.
Úlceras
que carcomen las sonrisas,
abismos
enraizados en las profundidades de un dolor
de porcelana.
Nadie
puede devorar el espanto tardío
de los aguijones que laceran el rojo
de la carne,
nadie descabezar
la bestia insidiosa
que se esconde entre los pliegues
de lo oscuro.
Interrogaciones
para descomponer
el lado turbio
donde moran los ángeles de la lluvia.
De los días de la luz
se nutrirán las lágrimas ocultas
que se suicidaron en las incertidumbres...
Luis E. Prieto
Noviembre-06