DE SUEÑOS
Con los caballos de la noche
se duermen los fantasmas...
Sé
que nadie despertará del olvido
cuando mi voz se acabe
(ni siquiera Mahalia
retomará en su tumba el blus
de un recinto en el que ya no cree),
que los sueños paridos y nonatos
naufragarán en el ocre tibio
de las azucenas.
Tú quisiste ser una antigua
costurera china
y yo un Balzac con imperdibles;
tú caracola
y yo tambor de hojalata y añil;
tú nenúfar
y yo tormenta de levante:
sueños de corceles azules
para el corazón
de los magos sin dedos;
catamarán
sin nortes ni bajíos
para los días
de desiertos sin oasis.
Luis E. Prieto
Noviembre -06