LOS DUEÑOS DE LA NADA

 

Los que siempre fueron dueños de la nada

se han apostado en los caminos del crepúsculo

balanceando

sus sonrisas vacías

sus rostros

de pergamino incierto

sus cadáveres momificados por el odio

sus mochilas impotentes cubiertas de promesas.

 

Ratas de alcantarilla

para el júbilo indecente de los dogmáticos

que se apresuran

a levantar los banderines

de la revancha necesaria:

pero ellos no tienen voz

no numeran votos en las encuestas del hambre

no esperan milagros de celofán

no dádivas ocultas entre las rosas

no espinas sin perfumes

no...

       el tiempo se ha vuelto gris

de tanto esperar prefacios de sangres sin luz

ni sombras: ellos siguen depurando el hastío

en el ojo oscuro de los ciclones.

 

Luis E. Prieto

Junio-06