PLAYA DE SIDÓN


       (in memoriam)

Dicen que el mar ya no canta esplendores de sirenas, que las medusas trafican con

el dolor agudo de las playas desiertas moteadas de rojo, que los peces se esconden

del impacto de los obuses en los bajamares del silencio.

 

Delfines de tierra adentro han asaltado las orillas olvidadas con tanques grises y

metralletas de fuego.
Arden las espumas en marrones, mientras el cielo se vuelve humo y el sol llora,

entre gemidos de auxilio, sus rayos de vida vieja.

 

Recuerdo las olas desde Haifa a Sidón, el dulce balanceo de la goleta que emulaba

antiguas leyendas de cruzados y piratas, los atardeceres de Tiro con arak dulce,

kebab y pita crujiente... y la playa de Sidón, amalgama de risas y velos, donde

Oriente y Occidente jugaban a ser distintos entre almuhacines y cuerpos dorados

por el salitre.

 

Hoy te he visto muerta, asustada y sola, barrida por el grito de las bombas y rota en

la desesperanza del odio y la revancha: cansada de ser azul, herida en tus verdes de

espuma por el silbido tétrico de los verdes que matan.

Preñada de esquirlas para asesinar el recuerdo y perpetuar las Cruzadas en ese mar

suave y caliente que gime en las mareas de la noche vacía...

 

Luis E. Prieto
Agosto-06