PRIMAVERAS DE PAPEL

 

Levanta el vuelo

el almendro de la lluvia ácida:

primaveras interruptas

desgajándose en el barrizal

de un ciclón ahíto de máscaras.

 

Nadie reclamará ahora

el atributo del dios rebelde,

nadie

el cómputo de las sonrisas deformes,

nadie el corazón

en llagas de las mariposas adúlteras,

nadie el devenir

de los gavilanes altivos

que devoran las cicatrices del día.

 

Barrunto

el final de los hielos gozosos

que blanquearon

la sangre tierna de los volcanes:

tiempos en los que el frío

se apodera de la escarcha de las nubes

hacia veranos de princesas sin luz.

 

Primaveras de papel

en el santuario oculto de los silencios.

 

Luis E. Prieto

Marzo-06