ESTÁS

 

En los ojos de la niebla

estás tú,

cautiva de dolores sorprendidos.

 

En esta lluvia

que se derrama por el verde

de las gaviotas fugaces,

están tus alas dormidas

por la soledad de las canciones

que se acunan

en el regazo del espacio imposible.

 

En los lamentos

                        de las olas

en los suspiros

                       de las nubes

en el tictac

                 de los temores

está tu corazón cansado

recomponiendo el viaje de los días.

 

Y aquí mi voz

como una bandera sin palabras

esperando el sacrificio de los faunos

para poder rememorar el sueño de la lumbre

en el borde del vacío.

 

Luis E. Prieto

Enero-07