Han anunciado la muerte y la revancha...
La voz de la sangre
reclama huérfanos malditos
de mercurio y azufre:
lágrimas
que ya no velarán las ikastolas
en los espejos de la lengua;
terror
de angustias bífidas en los reclinatorios
del miedo;
soledad
del abrazo,
de los ojos,
de las caricias.
Han vuelto a repudiar la noche
partida en dos por la lucha
estéril,
por el silencio cómplice
de odios viejos, renovados en el murmullo
de una paz a contra-dientes.
Bombas de carmín
para los labios amarillos
de los políticos: más muertes, más fronteras
para no redimir la luz
de la esperanza.
5-6-07
En el día en que ETA anunció el fin de la tregua y retomó la lucha armada contra la convivencia.