HUECOS

 

Hay huecos

que desparraman tristezas ácidas

como cocodrilos oscuros:

huecos de dolor y rabia

agazapados en las fronteras difusas

donde las palabras se pierden.

 

Intransparentes plenilunios

de latón y nata,

voces perdidas u obsoletas

camufladas de soledad

para no revivir perdones.

 

Amarillos

transpuestos de azules,

azules bañados por rojos,

rojos teñidos de sangre,

sangres fundidas en llantos.

 

Porque han llorado los crisantemos en los oasis

donde se pudre el agua de los besos vacíos

en inviernos de calor

y rosas.

 

Hay huecos que no se redimen

en el lamento aturdido de los días...

 

Luis E. Prieto

Diciembre-07