Decomiso
verdes
en los
intestinos ocultos de la tarde:
miradas
azules
apagando soles
en el calor
confuso de las mareas.
Estrellas de
mar
agazapadas
en las arenas,
moluscos
de pólvora y
azufre
ensamblados
en los murallones
del dinero,
cantos de lluvia
amenazando
el ritmo sátiro
de los
recuerdos grises.
El dolor
es un clavo
correoso
que rememora
la vejez
de las
anémonas perdidas:
y mientras
tanto
se rompen
las miradas en la luz
de los
bosques que deambulan
entre niños
que sonríen
en las
espumas de las olas.
Luis E.
Prieto
Agosto-07