PIES DESCALZOS

 

(pensando en una amiga)

 

Pies descalzos

bailan en el fuego de las ascuas.

 

No hay ojos ya

para cantar nanas de chocolate y azúcar

antes de que los dinosaurios

desaparezcan del círculo maldito

donde fueron a morir los sueños.

 

Labios de porcelana

acorazados en añil

han ido durmiéndose entre los días:

ahora el dolor

es un pez

azul

y

el futuro

una ballena muerta

preparada para el desguace.

 

Un paréntesis

para redefinir el destino

que se cierra en cuadrados grises,

el aborto inconsciente

de las nubes sin lluvia,

la voz de los camaleones

trasmutando pieles espúreas

en cicatrices y sombras.

 

Pies descalzos

bailando en sortilegios vacíos.

 

Luis E. Prieto

Noviembre-07