PROYECTOS

 

Descubrir

que los ciervos heridos se esconden

en los fanagales del silencio

para que su dolor

no sirva de consuelo a los malabaristas

de lágrimas ocultas.

 

Descifrar

el laberinto por el que la vejez

se pierde entre canas y reptiles

arañando al tiempo mínimos pedazos

de sonrisas sin futuro.

 

Aparcar la luz

para que las sombras

puedan tejer su túnica alba

en los sudarios donde el amor huye

acomplejado de arrugas y de lamentos tardíos.

 

Tejer soledades

en la cuenca de los ojos

para mirar la luna que se ríe

al otro lado de los sollozos perdidos

a la búsqueda del columpio sin fin de las mareas.

 

Y saber que no habrá primaveras

sin pólenes,

ni tumbas que no fecunden las caricias...

 

Luis E. Prieto

Diciembre-07