RAPSODIA DE RISAS

 

Rapsodia de risas

para el fracaso de la muerte.

 

El sol

se ha escondido detrás de la sangre abierta

para conjurar

el nacimiento del levante.

 

Atrás se aparcó el silencio, los nenúfares podridos de las ciénagas aterradas de moho, el tiempo de la duda y del fracaso, la maldición del héroe herido por el fuego.

 

Noches de insomnio

agazapadas en el miedo:

                                          calimas

                                              repoblando

                                                  la luz

                                                      de la soledad.

 

Días

en los que los intestinos cabalgaban

como trenes sin rumbo,

                                         tardes grises

a la espera de soliloquios vacíos.

 

Y todo se abrió en el resplandor de la herida: la luz se expandió entre los músculos caracoleando risas y suspiros.

Y vino el dolor del amor renovado en futuros, de los ojos brillando besos, de las manos entrelazando promesas ahora ya no desleídas o vanas, de los ecos repicando futuros.

 

Una gazania

sonrió, coqueta y soñadora,

en el corazón dolido de la náusea

recuperando caminos.

 

(Al otro lado, en el territorio donde el pasado se hacía tumba, las risas no pudieron con las lágrimas y el dolor se convirtió en cadáver de ausencias, en soledades amortajadas por el tiempo)

 

Luis E. Prieto

Mayo-07