He regresado al mar,
a la albufera sorteada de verdes soñolientos,
a la canción de las dunas
y al poniente.
Reté a la muerte intempestiva
con el olor
del yogur dulce de la infancia
y la risa anestesiada de la noche:
gritos
de vida desgarrada
emborrachando de azules las certezas.
He regresado al salitre,
a renombrar las canas con luceros luminosos,
a redimir
las tumbas con corales,
a repoblar de días
las altas amapolas
que conjugaban al monstruo acorralado.
Y he podido ver
cómo sonreían los labios
amenazantes de los pulpos,
el sabor de las mareas,
la mueca sinuosa de la luz
acariciando la piel de los cangrejos.
He regresado al mar
y he dejado a la muerte en desafío.
Luis E. Prieto
Bahía de Alcudia – Mallorca
Mayo-07