REGUSTO DE NUBES

 

Regusto de nubes

en las alas heridas de un deseo

que busca horizontes.

 

El caimán

sigue dormitando en el lodo

a la espera de que el amor se acabe.

 

(Ya sabías tú que las lágrimas pueden fertilizar los ojos hundidos del miedo catapultando barbechos de siempre sembrados, y que, en ocasiones, es imprescindible el dolor para que el beso sepa a azúcar recién descubierta.

Ya sabías que los pactos de muerte solo se sellan en el interrupto cavilar de la negrura)

 

Ahora la vida ha descubierto

cómo dimensionar los ojos perdidos

en aquellas lágrimas de caramelo azul,

para qué dibujar las manos

en las arenas que se lleva el mar en sus resacas,

dónde esconder

los lirios de los estanques solitarios

que guardabas ocultos para la muerte.

 

(Ya sabías tú que todo dolor tributa futuro, y que el futuro existe aunque se muera la noche)

 

Luis E. Prieto

Octubre-07