REPTAR INFINITOS

 

Reptar infinitos

son malabarismos de prófugos

solemnes.

 

La tierra,

en un compás de océanos,

ha seguido desflorando el sueño

de las abiertas heridas

de la noche:

                     sangres

para abastecer

el hambre insaciable de la venganza,

                     abonos

para el corazón

podrido de las oropéndolas,

                      luchas

para la paz

de los traficantes de la nostalgia.

 

Reptar infinitos es derivar el miedo a la muerte negociando con el resplandor de los días, repudiar el olvido y el hambre, parapetar el llanto con cobertores de luto.

Y no entender de dolores, porque la soledad sirve para desenmascarar las risas mentidas, o porque el amor es fácil comprarlo a crédito en los almacenes de oportunidades.

Reptar infinitos es ser tributario de la nada.

 

Porque nunca vendrá la luz

a restaurar el suicidio

de los atardeceres de lunas vacías...

 

Luis E. Prieto

Junio-07