SUCEDIÓ UNA FUGA

 

   (a las mujeres maltratadas)

 

Sucedió una fuga

de capricornios marrones:

luces de horcas

estallaron junto a laberintos

de promesas amañadas.

 

Una muñeca de trapo

fue herida

por navajas que aquilataban el odio

de los dioses rebeldes.

 

Nadie

levantó el vuelo

de los supermercados

                                                          nadie lloró

                                                   en los viaductos

                                 donde se enjaulaba la sangre.

 

El tiempo permaneció impasible

tragándose las sonrisas de las caracolas

azules;

el estiércol repudió la luz

de los tumultos;

la noche se hizo ardiente ceguera

del día.

 

Un nuevo año arremetió contra la fe

de los espejos baldíos...

 

Luis E. Prieto

Enero-07