VOCES

 

Recapacita el silencio:

   un hombre abraza la música

   de las madrugadas solemnes.

 

Resopla el dolor agudo:

   una mujer se quiebra

   en latigazos de sangre.

 

Recobra la voz el viento:

   lujurias de corazones

   en las despensas del día.

 

Conjuran las canas

la salmodia triste de los vacíos

que se enredan en el manantial de los ojos:

un balancín de tiempo y luna

se cimbrea entre las manos

con sonrisas de perlas rojas

y dolores de sueños grises.

 

El hombre redime el grito,

       revienta de luz la mujer

             y el día se hace lujuria de nubes.

 

Voces que lloran y ríen...

 

Luis E. Prieto

Octubre-07