VOLVER
Cuando las acacias van dejando
sus hojas rendidas en la nieve,
ahora
que los vientos se retuercen iracundos
decapitando recuerdos malheridos,
ahora que
se van llenando de penas las claras avenidas
que no conocían el hambre,
se me vuelcan en los ojos
promesas de tiempos trascurridos en batallas
perdidas y ganadas en sufragios
de vidas y de amores.
Volver
al espejo marrón
de los amaneceres abiertos,
retomar
la voz meliflua
de las miradas azules,
revivir
el miedo inútil
de las sentencias sutiles.
Porque no hay noche sin lluvia
ni madrugada sin letanías…
ahora que la luz
se ha vuelto difusa
y los atardeceres vacíos,
ahora que las luciérnagas
ya no brillan apenas
en los ocasos del aire.
Luis E. Prieto
Diciembre-08