DESDE DENTRO DE LA IMPOTENCIA
Caricaturas de dolor y vida
en las lágrimas de la noche:
una saeta roja
se abalanza
sobre los ojos.
Y te duele saber que el hambre existe, y que existen –más allá de voluntades y deseos- el dolor y la miseria. Y el negro, y el gris, y el olor a soledad hastiada.
Entonces te preguntas a qué vienen tus llagas, por qué se tornan marrones tus manos ahítas, para qué sirven los intestinos contraídos antes del sueño, cómo y cuándo las venas servirán para sufragar el desaliento.
Infantes que reciclan
anticuerpos VIH,
sabores de cárceles viejas
en los párpados,
olor a muerte
en los fusiles de la patria:
vidas que luchan
en las circunferencias podridas de la carne.
Nada se acerca a tus párpados, que se cierran en un mohín de silencio.
No quieres reconocerte ni hermano ni padre: solo espectador contrariado y atónito en la distancia.
Pero sabes –bien sabes- que cuando pequeños dolores te embargan, te sudan las manos y el corazón se agita triste, y te avergüenzas –ahora- al ver heridas profundas que aún sonríen y sueñan.
El tiempo
sigue juntando lunas azules
indiferente
a los caimanes que aturden las noches sombrías.
La voz llora
desde dentro de la impotencia...
Luis E. Prieto
Enero-08