RÓMPETE
Rómpete:
el cristal
ya solo refleja caminos sin surcos,
y vendavales tardíos
tus botas de cazador de nubes.
Has andado demasiadas sombras
con el filo de la navaja en el gaznate,
has vaciado demasiadas lunas
con la voz ronca en la garganta:
acaso
bocas de saxofón
para musicar el delirio
de las primaveras tardías;
acaso
momias de noche
para recomponer el recuerdo
de los músculos cansinos.
Quizás verás aún
cómo lloran los elefantes en las dehesas
antes de levantar la vista
sobre la noche sin fin:
acaso
manos de cansancio
para acariciar la sed
de los navegantes de las mareas.
Rómpete: repunta el rojo.
Luis E. Prieto
Junio-08