SOMBRÍOS
Sombríos los acertijos sin respuestas. Sombríos los soles que apuran los últimos equinoccios de primavera. Sombríos los despertares que mantuvieron siempre la vigilia del futuro.
Se resiste
la sangre a derramar
las postreras vanguardias
de los abecedarios donde la fe
se resguarda del abismo de las sombras.
Nada
se disputa
en la batalla perdida
donde los gigantes corruptos
hacen piras con los soñadores del cemento.
El azufre no cotiza en la Bolsa de Valores: sí el miedo, la incertidumbre, y el hambre. No los sueños posibles. Sí la mueca, el dolor, la sed y la fatiga.
Abismos
interpuestos cada día
al filo de los amaneceres:
dolores
de risas sordas
que se pegan a la piel abierta
de desencantos y fugas.
Al final solo la verdad se descarna, solo la luz esconderá su cara atónita entre los velos grises del tiempo: el resto son horas equidistantes o soñadas.
Solo horas…
Luis E. Prieto
Junio-08