ALGÚN DÍA
Para Carlos Castilla del Pino y Mario Benedetti
que se marcharon, dejándonos heridos…
Algún día volveré
a la esperanza.
Algún día
retornarán los besos esparcidos
derrochando risas
en los callejones de grises y silencios.
La manos
se llenarán de brisas de poniente
desflorando el dolor de las ausencias.
(Carlos y Mario sonreirán desde lo lejos
con los ojos entornados al socaire)
Derramarán
sándalos profundos
desde los abismos sin fin
de las palabras escritas en la luna
para que el hambre no sea el único terror
de los mendigos atrapados en las nubes.
Entonces
-solo entonces-
la voz redimirá promesas
de huérfanos inútiles;
entonces
-solo entonces-
rebrotarán begonias y jazmines
para ahogar de flores los límites difusos de una luz
que siempre reclamamos con enojo.
Entonces: solo entonces…
Luis E. Prieto
Mayo-09