Tengo...
Tengo 48 sellados silencios, ruinosos,
como un transcurrir entre caídas.
Y tengo un alboroto de 365 días,
eso sí, sin conciencia de la caída.
Un transcurrir del primero por orden
multiplicado por el segundo,
total que me acompaña en resultados negros.
No encuentro ni el final, ni su consecuencia.
Me debato entre números y no logro encontrar
esa conclusión de esta matemática sin cuantías.
Será que pasé hojas sin sentido, sin lucidez.
Podría ser que mi intención fuera limitada,
como aquella goma que estira y se rompe,
porque no está hecha para más.
Quizá, quizás, mi sentido esté en lo segundo.
O es que no existió nadie que me alumbrara quedadamente.
Hoy, entre noches decapitadas y días desventurados,
continuo con el mismo gruñir.
Te sigo buscando y no logro verte,
aunque quizá estés delante de mí
Sangro mi vida y dejo el aliento en las palabras.
Grito desde mí adentro, pues desde allí creo
que puedo alcanzarte.
Mas cuando soy estampido en el dolor
no estás.¿ Por qué me dejas tirado sino soy más que
lo que quisiste que yo fuera?
¿Cual es la elevación más alta a la que tengo que subirme,
y allí, poderme ver, poder sentir tu construcción?.
¿Por qué motivo me hiciste inocente al principio
y poco a poco dejaste el golpe suelto, cadencioso,
golpes negros, golpes blancos? ¡Dios¡ no me digas que me hiciste a Tu
imagen y semejanza.
No me digas que participo de tu sentido.
No me cuentes en postales que tienes mi misma imagen.
No me mandes perros a subyugar mi fe.
Hoy estoy como Noe al bajar del arca,
tengo en mí el olvido por medio de la vid.
Me distes un diluvio que encharca mis creencias.
Vente pronto Mi Dios, explícame esta suma
que me lastima...... dime el sentido de estas espinas.
Suso Ermida
España